Punto de venta y gestión para comercios
Vendiar · producto propio
El sistema de caja, stock y fiado para almacenes y kioscos argentinos. Anda en cualquier computadora, y sigue vendiendo aunque se corte internet.




El problema
El almacenero de barrio tiene un sistema viejo que se cuelga y no anda en las computadoras nuevas, no sabe qué le queda en stock, lleva el fiado en un cuaderno que se le desarma, y el contador lo persigue con la facturación.
Cambiar de sistema le da terror: «¿y mis veinte años de datos?».
Lo que construimos
- Caja rápida. Lector de código de barras, búsqueda instantánea, varias ventas abiertas a la vez y ticket impreso directo. Menos de tres segundos por venta.
- Vende sin internet. Si se cae la conexión la caja sigue funcionando y las ventas se sincronizan solas al volver. Pensado para el wifi que «figura conectado» pero no navega.
- El fiado en el celular. Deudas por cliente, pagos parciales, historial — y el saldo se le manda por WhatsApp. Adiós al cuaderno.
- Facturación electrónica integrada. Ante ARCA, sin que el comercio tenga que manejar certificados digitales.
- Control de stock y proveedores. Con avisos de faltantes y seguimiento de la deuda con cada proveedor.
- Cierre de caja diario. Con desglose por medio de pago y detección de diferencias.
- Reportes para el dueño. Ventas por hora del día, productos más vendidos, ticket promedio, quién le debe.
- Asistente con IA. Se le pregunta «¿cuánto vendí ayer?» o se le ordena «subí el precio de la Coca», y detecta dónde se pierde plata: márgenes malos y mercadería inmovilizada, con el impacto estimado en pesos.
El resultado
Vendiar cobra suscripciones reales a través de Mercado Pago, con planes mensuales y anuales.
El primer cliente migró desde un sistema de los años noventa: escribimos un lector propio para su formato de archivos y rescatamos casi doscientas mil ventas históricas sin perder un registro — justamente la objeción que frena a cualquier comerciante que quiere cambiar.
¿Tenés una operación parecida?
Contanos cómo trabajan hoy y te decimos con franqueza si se puede automatizar, cuánto lleva y por dónde conviene empezar.
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