Saltar al contenido
Todos los casos
En producciónÚltima milla

Sistema de logística y cadetería

KDT Go · para empresas de reparto

Saber dónde está cada reparto, tener la prueba de que se entregó, y cargar los pedidos sin tipear.

Panel de despacho de KDT Go con el resumen de tareas por estado y la lista de entregas
Panel de despacho: tareas por estado, filtros y acceso al seguimiento en vivo.

El problema

Las empresas que reparten manejan el día por WhatsApp, planillas y llamadas. Nadie sabe dónde está el cadete, no hay comprobante de que la entrega se hizo —y cuando el cliente reclama, no hay con qué responderle—, y cargar cada pedido a mano copiando de una factura en PDF le come horas a alguien todos los días.

Lo que construimos

  • Panel de despacho. Alta, asignación y seguimiento de cada entrega, con filtros y vista de programación del día.
  • App para el cadete. Android y iPhone: su hoja de ruta, el mapa, el cambio de estado y la carga del comprobante desde el celular.
  • Seguimiento en vivo. Mapa con la posición de cada cadete y detección automática de las paradas que hizo, cruzada contra las direcciones de las entregas.
  • Comprobante por foto. El cadete fotografía el remito firmado y queda guardado contra la entrega, para siempre.
  • Carga de pedidos desde el PDF de la factura. Se sube el archivo, la inteligencia artificial extrae los datos y precarga el formulario; la persona solo confirma.
  • Avisos automáticos. Al cadete, cuando le asignan trabajo.
  • Historial de auditoría. Quién cambió qué y cuándo, para cerrar cualquier discusión.
  • Circuitos configurables por empresa. El mismo sistema se adapta a operativas distintas sin desarrollar una versión aparte.

El resultado

En producción con dominio propio y desarrollo activo.

La configuración por empresa permitió adaptar el sistema a la operativa específica de un cliente del rubro médico sin duplicar el producto — un solo sistema, varias formas de trabajar.

¿Tenés una operación parecida?

Contanos cómo trabajan hoy y te decimos con franqueza si se puede automatizar, cuánto lleva y por dónde conviene empezar.

Hablemos